El 23 de julio, España votó con alta participación y marcó un triunfo para la democracia, la convivencia y el progreso. Las elecciones respaldaron un gobierno progresista que ha protegido a familias y empresas, haciendo de España un referente en derechos y libertades.

PP y VOX buscaban derogar las políticas progresistas con insultos y mentiras, pero fracasaron. Si hubieran tenido suficientes votos, habría un gobierno de derecha y ultraderecha. El objetivo de Feijoo era bloquear un gobierno socialista, incluso aliándose con la ultraderecha, aunque eso implicara oponerse a la igualdad, la ciencia, la cultura y la convivencia.

Frente a esta estrategia destructiva, el PSC y el PSOE defienden el respeto y la convivencia, además de los logros del gobierno de Pedro Sánchez, como la protección social, la igualdad de género, la ley de eutanasia, la memoria democrática y la inversión en dependencia o el ingreso mínimo vital, entre otros.

Las urnas, y también el Congreso, han dejado claro el no a Feijóo. El compromiso de Pedro Sánchez es formar un Gobierno de progreso con otros partidos para avanzar en acuerdos que funcionaron en la pasada legislatura. Un gobierno que promueva la igualdad de género, la convivencia y la modernización económica sostenible.

Los socialistas tenemos una historia de servicio democrático, luchando por derechos civiles y la cohesión a través del diálogo., en busca de una España inclusiva y en paz. Y afrontamos esta nueva etapa con ilusión y estando seguros que Pedro Sánchez liderará un Gobierno de progreso y convivencia en una España moderna, social, feminista, europeísta y de referencia en derechos y libertades.