El presidente de la Asociación de Vecinos, Juan Carlos Bondia y Carmen Pérez, vecina del barrio
El presidente de la Asociación de Vecinos, Juan Carlos Bondia y Carmen Pérez, vecina del barrio

Hace dos años, en plena pandemia, un grupo de habitantes de la zona de Les Talaies, vieron la necesidad de crear una Asociación de Vecinos para reclamar de forma organizada las mejoras que el barrio necesitaba. Hace unos días celebraron su segunda asamblea como entidad vecinal, la primera de forma presencial. “Hace dos años un grupo de vecinos empezamos a ver al necesidad de unirnos para reclamar inversiones para el barrio que se construyó hace 22 años y se encuentra con grandes déficits”, explica su presidente, Juan Carlos Bondia.

Integrantes de la Junta de la entidad vecinal
Integrantes de la Junta de la entidad vecinal

La creación de nuevos accesos al barrio y la mejora de los actuales para facilitar la movilidad a todos sus habitantes, especialmente a los que tienen movilidad reducida, es una de las principales reivindicaciones. “Hay un numero de viviendas limitado de ancho especial que son para persones con movilidad reducida. Teniendo en cuenta la zona donde están todas las viviendas y que hay un único acceso pues se limita mucho el que puedan acceder desde otros puntos a la parada del autobús, al casal de Can Tintorer, entre otras situaciones”, argumenta Bondia.

Carmen Pérez, vecina del barrio desde hace tres años ahonda más en la situación que se vive en Les Talaies “estamos allí perdidos, es que ni nos conocen. Es una zona privilegiada, estamos rodeados de árboles, de naturaleza pero también sentimos que estamos totalmente abandonados por parte del ayuntamiento y también de la población. No tenemos accesos dignos para acceder al barrio, solo tenemos uno. Hay persones mayores, con niños pequeños, con movilidad reducida que no pueden llegar cómodamente a sus viviendas ni los usuarios del Casal Municipal de Can Tintorer lo tienen fácil para llegar ni los niños y niñas escolarizados en al escuela Marcel·lí Moragas”.

Otras reivindicaciones pasan por un incremento de la seguridad, creación de un parada del Gavàbús al barrio, aumento de la frecuencia de la poda de los arboles para evitar incendios, limpieza de las calles y, en definitiva, una mejora general del barrio. También piden que la empresa propietaria de una parcela abandonada en la calle Montserrat Roig 6 se haga cargo de su mantenimiento para evitar incendios, como el que ocurrió el verano pasado que tuvieron que sofocar los vecinos.

El presidente de la entidad vecinal asegura que han puesto en conocimiento del Ayuntamiento y de grupos municipales la situación pero hasta el momento no han llegado las mejoras: “Llevamos como dos años que se están reclamando todas estas medidas y no obtenemos una respuesta. Siempre parece como que intentan ganar tiempo”.

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