Raquel Sánchez, alcaldessa de Gavà
Raquel Sánchez, alcaldessa de Gavà

La situación de la pandemia sigue siendo preocupante. No hay que relajarse. Debemos seguir esforzándonos para detener los contagios y disminuir el riesgo de rebrote. Nos va en ello la salud, la situación social y la actividad económica.

Las restricciones no son agradables, pero son necesarias. Aunque igualmente necesario es plantearlas en su justa medida para que sean eficaces pero teniendo en cuenta sus efectos, por ejemplo en colectivos como los bares y restaurantes y establecimientos de estética. Esperamos que las autoridades a las que competen estas decisiones actúen con la misma responsabilidad que debemos tener todos. Porque la lucha contra el coronavirus exige que sumemos; nadie puede hacer la guerra por su cuenta o dedicarse a poner obstáculos. Porque esto va de superar diferencias y reunir todas las fuerzas para acabar con la pandemia, y también para afrontar la recuperación.

Éste es precisamente el doble sentido del Presupuesto Municipal para el 2021. La pandemia nos ha golpeado, pero no nos ha detenido. La pandemia provoca dificultades, pero la solvencia del Ayuntamiento permite mirar adelante con garantías. Las cuentas que planteamos constituyen un instrumento sólido y ambicioso: aumentan un 7% y se sitúan por encima de los 58 millones de euros. Y lo hacemos congelando los impuestos y reduciendo un año más la deuda.

Son unos presupuestos preparados para atender a las personas más afectadas por la crisis y al mismo tiempo mantener la mejora de los equipamientos. Para reforzar la atención domiciliaria pero sin olvidar las acciones dirigidas a los jóvenes. Situamos nuevamente como primera prioridad las políticas generadoras de bienestar e igualdad para las personas y las familias.

La respuesta al impacto económico está también en primera línea. El incremento del paro nos lleva a reforzar las políticas de empleo. Los efectos sobre el comercio, a incrementar el apoyo a este sector. Y la necesidad de afianzar el posicionamiento de Gavà, a ampliar las acciones de promoción económica.

Los proyectos estratégicos mantienen su protagonismo. No puede ser de otra manera. Gavà tiene una hoja de ruta de definida, un camino marcado por una transformación progresiva y sostenible y con un reto esencial, la dotación de vivienda asequible. Gavà es ejemplo de cómo hacer frente al cambio climático y la transición ecológica para construir ciudades más equitativas y equilibradas.

Esta mirada al futuro es fundamental. Por eso reforzamos las inversiones que Gavà necesita. Y las políticas para un espacio público de calidad, por ejemplo renovando el alumbrado público para hacerlo más eficiente y sostenible. Y damos continuidad al nuevo modelo de gestión de residuos y la apuesta por el reciclaje.

El momento es difícil, uno de los más complicados que se recuerdan. Hay que saber elegir las prioridades. Garantizar un liderazgo público, compartido y transparente. Poner en marcha políticas expansivas que respondan al reto inmediato y a los retos del futuro. Esta es nuestra dirección.