Gemma Badia, alcaldessa de Gavà

Gavà es una ciudad segura. Lo afirmo con claridad. Y sobre todo lo dicen los cuerpos policiales, con su trabajo diario y permanente y con los datos contrastados que analizamos en la última reunión de la Junta Local de Seguridad que presidí hace pocos días, y que reúne a la Policía Municipal, los Mossos d’Esquadra, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil; y a los Bomberos y los Agentes Rurales, porque la seguridad también pasa por la gestión de las emergencias en el conjunto del territorio municipal.

¿Y qué dicen los datos? Los podéis conocer con detalle en las páginas de ElBruguers, pero se podrían resumir en que los hechos delictivos descienden y las detenciones aumentan. Igual que disminuyen las ocupaciones ilegales gracias a las intervenciones rápidas en el momento de los hechos y la buena gestión de los casos. Igual que bajan los accidentes de tráfico, gracias al comportamiento cada vez más cívico de la ciudadanía y también a instrumentos como la nueva Ordenanza de Circulación, el control sobre los patinetes, las campañas de concienciación o el hecho de que Gavà sea Ciudad 30.

¿Cuál es la consecuencia? Pues que Gavà, en un contexto general de crecimiento de delitos en numerosas ciudades, está un 20% por debajo de la tasa por mil habitantes de Catalunya y 7 puntos por debajo de la región metropolitana. Así lo explicó el Comissari en Cap de los Mossos d’Esquadra, Eduard Sallent, máximo responsable del cuerpo.

¿Es esto fruto de la casualidad? En absoluto. Detrás hay mucho trabajo, mucha profesionalidad, y un factor esencial: la coordinación y la suma de esfuerzos entre todos los servicios policiales y de seguridad que operan en Gavà. Esta manera de actuar, que debería ser norma en todas partes, en nuestra ciudad es especialmente reconocida.

¿Nos tenemos que conformar con esta situación positiva? Para nada. Por eso continuamos invirtiendo en mejorar la plantilla de policía y la dotación de recursos. Y nos modernizamos con nuevas tecnologías que permiten ganar en eficacia, como la instalación de 26 cámaras de videovigilancia. Por eso también insistimos en las actuaciones de civismo, porque el respeto y el orden deben ser compatibles con el uso público y privado de la ciudad y la celebración de actividades culturales, lúdicas o festivas. Por eso reforzamos las relaciones con la comunidad: en un año, más de 12.000 personas han participado en presentaciones, coloquios o formaciones sobre educación viaria, autoprotección o internet seguro; es un trabajo preventivo muy importante para abordar problemas como las estafas que se producen en las redes y a través de los móviles, y que es una tendencia generalizada.

No podemos bajar la guardia. Y hay que ser prudentes, porque la seguridad y la convivencia se trabajan cada día. Pero vamos en la buena dirección. Y persistiremos para que la evolución sea aún mejor.