Son muchas las quejas de la población sobre el estado en el que se encuentra la ciudad de Gavà. El estado de muchas calles, con aceras en mal estado y algunas prácticamente intransitables; calzadas que se hunden cada vez más con el paso de coches, camiones o autobuses; jardines y zonas verdes municipales con árboles moribundos pero con una maleza que lo invade todo; zonas comerciales, paseos peatonales y plazas que provocan más de una caída (caídas de las cuales luego el ayuntamiento no se hace responsable, usando la frase “fíjese mejor por donde pisa”), y eso por no hablar del gran número de equipamientos públicos (deportivos, culturales, de ocio y aire libre, etc) que ofrecen sus servicios a medio gas porque las instalaciones tienen problemas y deficiencias, o porque el espacio no se cuida.
En general, podemos decir que a nivel urbanístico la ciudad no se encuentra en su mejor estado. Por supuesto siempre habrá quejas, porque nada es perfecto. Pero desgraciadamente el estado en el que se está abandonando la ciudad choca bastante con la velocidad, diligencia y cuidado que se está teniendo al construir el Pla de Ponent. Para arreglar la ciudad que tenemos supuestamente no hay tiempo, personal, presupuesto… (o más bien lo que no hay es voluntad política), pero para talar árboles y construir nuevos barrios parece que sí que hay medios suficientes.El gobierno municipal debería dejar de priorizar la creación de nuevos barrios, a los cuales tendrá que proveer también de servicios, y centrarse más en cuidar y mantener los barrios que ya tiene, cuidando sus calles, su entorno y los servicios que ya ofrece.
Si el gobierno de PSC-Junts sigue con su política de no cuidar y no priorizar a su actual población, será la población de Gavà quien deje de priorizar al PSC y busque otras alternativas.



