Joan Martínez, Síndic Municipal de Greuges de Gavà

Este verano tan largo está siendo muy especial. Parece que el calor no nos deja pensar con coherencia. Están pasando cosas muy graves y las dejamos pasar de largo, como si no fuera con nosotros. Pero el mundo sigue.

Las personas mayores siguen sufriendo, siguen siendo vulnerables ante el mundo. La naturaleza también, con las catástrofes naturales, los cambios climáticos, las olas de calor, etc. Además, los seres humanos ayudando con sus guerras y resoluciones, que hacen perder derechos y libertades.

Vemos que todo es una economía pura; lo social no cuenta, las personas somos anécdotas que representan dinero; si no hay, no valemos nada.

Tampoco vale el esfuerzo de toda una vida luchando para poder vivir dignamente; siempre hay un interés por encima.

Ejemplos simples y sencillos: una señora de 84 años es desahuciada por no poder pagar un alquiler; el importe de este alquiler es superior a la renta neta máxima por jubilación de este país. Y a la calle, es el interés de un fondo de inversiones. Las listas de espera, las subidas de precios, la vivienda… todo en alza menos las pensiones, las ayudas y, por encima de todo, la empatía y el respeto.

Como este caso, hay muchas situaciones que nos hacen recordar que debemos seguir luchando por recuperar y mantener nuestros derechos, que debemos estar en la calle defendiendo y trabajando para conseguir una vida digna para nosotros y para todos los que vengan.

El lema ‘’Nos jubilamos del trabajo, no de la vida’’ debe ser nuestra consigna para no olvidar, para no acomodarnos, para no quedarnos en casa sentados sin hacer nada. Nos queda mucho que hacer y pensar. Si no llegamos, llegarán nuestros nietos; será nuestro legado.

MAYORES, EL UNO DE OCTUBRE ES NUESTRO DÍA, Y TODOS LOS DÍAS DEL AÑO DEBEN SER UNO DE OCTUBRE.

PUBLICITAT