Miguel Herrera, portavoz del grupo municipal de PODEMOS

Acabamos de pasar el Día de todos los santos, una fecha señalada para muchas personas que con el paso de los años ha ido transformándose y tomando características cada vez más internacionales. Ahora ya es habitual ver gente vestida y con el maquillaje propio de las catrinas mexicanas, con caras en blanco y negro emulando calaveras. O incluso gente pintada y disfraza de zombi, bruja, hombre lobo, y otros personajes de terror. Se ha adoptado también una visión más social del “miedo” y/o la “muerte”, producto de la influencia de Halloween en nuestra cultura. En definitiva, unos días en los que el terror se adueña de casas, escaparates y calles.

Pero para sentir miedo no hace falta irse tan lejos. En nuestra propia ciudad tenemos un Halloween permanente gracias al gobierno del PSC. Tenemos calles asaltadas por ratas “mutantes”, de tamaño desproporcionado, que recorren avenidas, ramblas, calles, guarderías, terrazas de bar, puertas de comercios y allí por donde tengan que pasar, ya que lo hacen con total tranquilidad. O los alrededores del cementerio, tan visitado estos días, pero con un lamentable aspecto propio de una película sobre un mundo post- apocalíptico, repleto de suciedad, y en un estado visible de abandono, donde puedes encontrar restos médicos y basura olvidada hace días (o meses) por los últimos aventureros que se atrevieron a cruzar por ese páramo desolador. También tenemos plagas de cucarachas “zombis”; que según dice el gobierno del PSC todos los años acaban con ellas, pero la realidad es que todos los años vuelven a aparecer. Ni el payaso de “IT” viviría en nuestras alcantarillas.

En definitiva en Gavà vivimos un Halloween 24/7 todos los días del año, gracias a la amabilidad del PSC. Así es hace 40 años y así sigue siendo ¿acaso eso no da miedo?