Joan Martínez, Síndic Municipal de Greuges de Gavà

La lista de derechos reconocidos en la Constitución, en la Carta Universal de los Derechos Humanos, la OMS, la ONU es muy larga y todo el mundo habla de ellos; se llenan la boca presentando lo que van ha hacer o a cumplir.

Hay personas que se vuelven negacionistas, ya no se creen nada, consideran que mucho hablar, pero en la realidad solo es eso hablar. A nuestro alrededor vemos cosas que demuestra la falta de interés en reconocer y aplicar nuestros derechos.

Las desgracias nos hacen recordar lo que estamos perdiendo, simplemente por que muchas de las normas y leyes pasan por alto estas cosas. Hay que concretar cómo debemos actuar para no perder nuestros derechos. E ir mas allá, garantizarlos. No hay que dejar indefensos a los ciudadanos a merced de interpretaciones de normas, reglamentos y leyes, especialmente cuando suceden las emergencias.

En los decretos de emergencia siempre quedan cosas que hay que dejar claras, los protocolos de actuación deben tener en cuenta los derechos de personas con minusvalías, de personas vulnerables, de todos en general. PERO DE TODOS, sea la situación que sea.

Las emergencias no son para decidir quién se queda, son situaciones que afectan a todos en general, y pensar que alguien debe quedar fuera es maquiavélico e inhumano.

Son derechos la igualdad, la vida digna, la vivienda digna, la sanidad, el trabajo, la educación, la alimentación y deben respetarse. No afectan solo a la vida, también al entorno.

Las circunstancias están siendo muy duras; un incendio de una residencia tres mayores muertos, edificios en llamas con 10 muertos mayores, niños y adultos. En las guerras, toda la población. ¿Qué está pasando? ¿Hay gente que nos sobra?.

En Ucrania vimos en televisión a adultos ayudando a personas en silla de ruedas, mayores, niños, para que pudieran evacuarlos y librarlos de lo que venía. Allí y en otros países hay personas ayudando a otras con alimentos, medicamentos, curándolos y cuidándolos. Voluntarios con espíritu de, si no se respetan los derechos, ayudar a que los efectos sean mínimos.

Hay que felicitar a estos voluntarios, pero no deben ser la solución para los que mandan.

También hay deberes, y yo considero que el primer deber es defenderlos.

LA SOLUCIÓN ES RESPETAR LOS DERECHOS.