Muchos científicos coinciden en que nuestro planeta está sufriendo cambios que afectan al clima. Aumento de temperaturas y periodos más calurosos, variaciones sobre la climatología más frecuentes, lluvias intensas, etc. El hecho es que estas nuevas situaciones afectan a nuestras vidas y sobre todo al modo de vivir.
La salud se resiente con las diferencias de temperatura y con el incremento de estas, afectando a personas vulnerables hasta extremos de tener que acudir a hospitales o centros sanitarios para recibir atención médica. Hay ciudades que se están adelantando a esta nueva situación, previendo y desarrollando proyectos que palien las consecuencias.
Los refugios climáticos son espacios con unas condiciones donde las personas pueden encontrarse cómodas y protegidas de los cambios climáticos. Pueden ser espacios abiertos, jardines, bosques o edificios, centros comerciales, edificios públicos… De hecho, ya se han catalogado muchos espacios como tales, pero, ¿de verdad hacen su función?
A mi forma de ver estos espacios deben ser públicos, o privados que se pongan a disposición de las personas sin cargo alguno. Espacios con agua corriente y servicios, sobre todo pensando en las personas mayores o vulnerables. Con sistemas de refrigeración o calefacción, según el tiempo, y que el tiempo de uso sea el mayor posible. Estos espacios deben ser un punto de socialización de las personas, un lugar agradable y donde se sientan protegidas.
Muchas casas no tienen las condiciones de refugio por falta de recursos económicos, y no están adecuadas para soportar altas o bajas temperaturas. Las administraciones deben exigir unas normas para los espacios, tanto si son públicos como privados, normas que contengan la obligatoriedad de disponer de asientos, agua, servicios y/o algún aparato sanitario de urgencia para posibles casos de atención.
YA SABEMOS QUE EL CLIMA AFECTA A LA SALUD, ADELANTÉMONOS Y PROTEJAMOS A LAS PERSONAS VULNERABLES.



