Joan Martínez, Síndic Municipal de Greuges de Gavà

Hace más de un año que apareció esta pandemia, parece que estamos viendo el final o por lo menos la normalidad de nuestras vidas, esto es un alivio, podremos abrazarnos, reírnos a carcajadas sin mascarilla y disfrutar de una vida sin miedos.

Ya queda menos, todavía hay que hacer muchas cosas, primero lo de las vacunas que se esta haciendo muy duro entender lo que está pasando, ya las tenemos, bueno, tenerlas, tenerlas, no es muy cierto, las hay, pero no sabemos por dónde pueden aparecer o desaparecer, el caso es que esto se retrasa y mucho.

Entiendo que quienes administran no son científicos y no sabían muy bien lo que pasaba con la enfermedad, pero de negociaciones entienden, si no miren  cuando hay elecciones o mociones de censura u otros temas a discutir, casi siempre negocian y adelante. ¿Qué ha pasado para que en esta situación estemos a merced de acciones arbitrarias de los laboratorios? ¿es que tienen mucho poder?, ¿o es que no han querido calcular concienzudamente la situación y se han firmado alegremente acuerdos, sobre todo el de eximir de responsabilidades a los laboratorios de  las consecuencias de los efectos secundarios, a lo mejor es que no servir las vacunas era un efecto secundario?.

Cuando la Unión Europea dicta normas, efectúa acciones o dictámenes que no interesan recurren rápidamente a nuestra integridad y autonomía territorial, es decir lo revisan muy bien. En esta ocasión callan y siguen, da la sensación que la ciudadanía no es lo importante, seguramente es más importante que venga el dinero, y ya decidirán la forma de repartirlo entre los que queden, aunque me da que en el reparto no estamos muy directamente la ciudadanía, espero equivocarme.

Vamos a ver, unas vacunas se dedican especialmente por su complicado mantenimiento a los hospitales, otras no se consideran apropiadas para mayores de 65 años, las que quedan hay que repartirlas favoreciendo a los más vulnerables, creo que así debe ser, pero veamos la paradoja. Según las estadísticas ,y lo que nos han querido hacer ver, el grupo de edad más vulnerables, el 20% de la población, son los mayores y son prioritarios para acceder al resto de las vacunas, tanto si llegan como si no llegan, y mientras están vacunado a personas de 25 años con otras vacunas. Los mayores de 65 hasta 80 años se están quedando sin vacunar y no hay una fecha clara de cuando será, a este paso quedarán los últimos. Otra vez en esta pandemia se les invisibiliza y como en toda ella sin contar con ellos, al rincón del sillón y a callar.

Considero que hay que aprovechar las vacunas que nos lleguen y vacunar a todas las personas sin distinción de edad, pero por favor no hablen más de que quieren proteger a los mayores, ya nos vacunaran cuando nos toque.

Me gustaría creer que somos más fuertes que otras generaciones y lo superaremos, YA QUEDA MENOS, después a recuperar nuestros derechos aparcados.

Joan Martínez, Síndic de Greuges de Gavà