Joan Martínez, Síndic Municipal de Greuges de Gavà

No hace mucho hablábamos de ‘’los quebraderos de cabeza que nos está trayendo el cambio climático’’ y, por los aparcamientos, ahora hablemos un poco sobre las ZONAS DE BAJAS EMISIONES (conocidas por ZBE) para aclarar, ya que todos los municipios de más de 20.000 habitantes están obligados a ponerlas en marcha.

Cuando en el 2004 empezamos a legislar sobre los temas que afectan al cambio climático, se prepararon normas de obligado cumplimiento para todos aquellos países firmantes de los acuerdos, aunque los poderosos se lo pasen por el forro. Pero la mayoría quiere hacer algo por cambiar la situación.

El 26 de octubre de 2022 la Comisión Europea presentó al Consejo una propuesta de revisión de las directivas sobre calidad del aire ambiente (Directivas 2004/107/CE del Parlamento Europeo y del Consejo). Dicha propuesta incluye el establecimiento de normas intermedias de calidad del aire de la Unión Europea para 2030, más acordes con las directrices de la OMS, al tiempo que situará a la Unión Europea en la trayectoria para lograr la contaminación cero del aire a más tardar en 2050. Esto se hace, además, a partir de esta norma y de las directrices que emana (“Directrices para la creación de zonas de bajas emisiones”) presentadas en noviembre de 2021, que dicen, a modo de ejemplo, que en el caso de la Zona de Protección Especial de los 40 municipios de la conurbación de Barcelona, el tráfico rodado puede representar el 52% de las emisiones totales de NOx y de partículas PM105. Además, el tráfico rodado origina la mayor parte de la contaminación acústica en Europa, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), siendo el ruido un importante riesgo para la salud pública.

Todo esto viene como orden de la Unión Europea, la encargada de obligar al cumplimiento es la DGT y los municipios deben acatar y desarrollar las leyes y normas. Con estas premisas y limitaciones, lo tenemos muy mal para decidir qué queremos que se haga. Los municipios tienen muy pocas cosas a hacer, pero de las cosas que pueden hacer hablaremos en el próximo número, haciendo propuestas para que sea más llevadero para los ciudadanos.

A veces las normas y leyes no son justas para todos, pero hay que poder conseguir soluciones que ayuden a los más afectados.

SOMOS IGUALES, HAGAMOS LAS COSAS PARA TODOS.

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