Laura Gómez, presidenta de la nueva entidad comercial de Gavà
Laura Gómez, presidenta de la nueva entidad comercial de Gavà

¿Por qué nace WOWGAVÀ?

Era como un bebé que se estaba gestando durante el confinamiento, pero lo hemos tenido muy calladito. Hemos tenido muchas reuniones para lograrlo pero la base era buena porque las dos asociaciones nos llevábamos bien porque hacíamos muchas campañas conjuntas, como la del trenet de Nadal, pero nunca llegaba el momento de fusionarnos. Durante el confinamiento vimos que necesitábamos más fuerza, más unión, como estaban haciendo en otros pueblos y vimos que era la ocasión perfecta. Todo hemos estado muy receptivos con la iniciativa, nos hemos lanzado y finalmente ha nacido WOWGAVÀ.

La unión del comercio ya se ha intentado antes, como con la fallida experiencia de Comerç Gavà Centre. ¿Esta vez va a permanecer?

Sí. Porque los que estamos detrás de WOWGAVÀ tenemos una visión diferente: sabemos que hay que mirar hacia el futuro y buscar ser más fuertes. El futuro es unirse y poder competir con los centros comerciales o con las grandes plataformas de venta online. Si no somos grandes y fuertes, no podemos hacer nada. Pequeños y repartidos no lo lograremos. Y es mucho mejor que exista una sola marca que nos unifique.

¿Cómo ha sido el proceso?

Técnicamente L’Illa de Gavà ha absorbido a la Unió de Botiguers. Lo hemos hecho así porque L’Illa tenía más socios y una mayor infraestructura para realizar más iniciativas. También teníamos más comercio de calle mientras que la UBG tenía más restauración, que nos hacía falta, y más industria. Los socios de cualquiera de las dos entidades que no quieran seguir pueden dejarnos si lo desean, pero todo el mundo está muy contento, les gusta la idea y estamos viendo que muchos comercios que antes no se apuntaban ahora están volviendo a WOWGAVÀ.

¿Cuál es el objetivo primordial de esta unión?

Queremos que la gente de Gavà nos conozca de verdad, que sepa que no somos cuatro comercios de barrio y que pueden conseguir de todo sin salir de la ciudad. Y que todos somos Gavà. Porque la gente tiene la percepción de que L’Illa de Gavà solo se centra en el eje comercial peatonal y yo, como presidenta, nunca he entendido eso. Por eso ahora con WOWGAVÀ estamos unidos bajo una misma marca, no importa la zona en la que tengamos la tienda.

¿Es posible que la pandemia haya ayudado a lograr el entendimiento?

Sí, ha ayudado porque nos hemos visto tan mal que nos ha empujado y ha salido un buen proyecto. De las crisis pueden salir cosas buenas y, de esta, sale WOWGAVÀ. Lo tenemos clarísimo: era el momento exacto para que se hiciera porque ha venido todo muy rodado. Ya veníamos hablando desde el 2019, pero costaba mucho y esto ha dado el empujón final.

La Unió de Botiguers tenía 40 años y L’Illa, 28. ¿Ha sido difícil renunciar a esa historia?

Sí, mucho. Sobre todo para los fundadores de ambas asociaciones, a los que les da mucha pena abandonar la marca. Pero en este momento queríamos hacer un cambio radical para que la gente lo viese claro.

La pandemia ha ayudado a la fusión, pero está perjudicando mucho al comercio…

Mucho, nos cuesta mucho trabajar. Son muchas horas y mucha paciencia la que hay que meter en el negocio. Además, los ánimos de la clientela están muy bajos. Pero creo que hay que ser positivo y estoy segura de que saldremos adelante. Por el lado bueno, creo que desde que estamos en pandemia la gente está valorando más el comercio de proximidad. Ha tenido que pasar todo esto para que las personas valoren la tienda que tienen debajo de casa.

¿En qué lo notas?

Pues en el agradecimiento que nos transmiten, en cómo nos dicen que tenemos que salir adelante y nos apoyan, en el movimiento que vemos en redes… Quizás es que antes también nos apreciaban y no nos lo decían pero ahora, con esta situación, nos muestran más apoyo.

¿Tenéis cifras de cuántos comercios han podido caer por la crisis sanitaria?

Hemos calculado que puede haber cerrado entre un 20 y un 30 % de los comercios. Especialmente en el centro. Solo de socios hemos tenido once bajas por cierre. Es un balance bastante malo, ha afectado mucho.

¿Crees que WOWGAVÀ levantará los ánimos?

¡Sí! No paramos. Tenemos un grupo de Whastapp con todos los comercios. Imagínate 100 personas ahí metidas (ríe). Pero el ambiente es muy bueno y nos estamos cogiendo mucho cariño y conociéndonos, que antes ni siquiera sabíamos quien éramos cada uno. Ahora estamos muy unidos, hemos hecho piña.

El comercio electrónico es uno de los grandes enemigos del comercio tradicional. ¿Qué podéis hacer desde WOWGAVÀ en esa batalla?

Pues, como avance, os puedo decir que estamos preparando una plataforma de venta online a nivel local. Esperamos poder lanzarla en 2021, lo estamos estudiando. Ahora, de momento, en la campaña de Navidad estamos lanzando la tarjeta de fidelización y la app para dar descuentos. La campaña empezó el día 4 y es un 20×10; regalamos 10 euros por cada 20 de compra. Con eso podemos dar en la tecla para que la gente nos conozca un poco más y podamos sacar la cabeza.

¿La tarjeta y la app han llegado para quedarse o es solo para Navidad?

La tarjeta seguirá y ofrecerá nuevas gratificaciones para comprar en el comercio local. Es una herramienta muy importante para conocer al cliente y que el cliente se sienta satisfecho de comprar en tu tienda. Es recíproco: tú me compras y yo te regalo.

¿Te imaginabas metida en esto cuando abriste tu tienda?

¡Para nada! (ríe). ¡Cómo me iba a imaginar yo que me meterían en este follón! Pero tengo un equipo genial y, si han decidido que yo sea la presidenta, para adelante. Yo no quería, personalmente, porque era una responsabilidad muy grande, pero al final he aceptado y me hace mucha ilusión. Es un reto que es histórico porque nunca había pasado que dos entidades comerciales se fusionasen así. Tiene sus ratos divertidos y también sus ratos malos, pero creo que lograremos salir adelante con ello.

Imaginemos que la pandemia se controla, como parece. ¿Cómo ves WOWGAVÀ en un año?

Más grande que ahora. Porque al año 2021 hay que meterle mucha fuerza para que el comercio no decaiga, con campañas cada mes si puede ser. Y, sobre todo, hay que animar a la gente para que compre y al comercio para que siga adelante. De momento, con las pocas campañas que hemos hecho, hemos tenido muy buenos resultados y los socios están muy animados. Así que espero que el 2021 siga en esa línea y vaya cada vez mejor. ¡Y que se acabe la pandemia!

¿Pese a todo, animarías a alguien a montar una tienda en Gavà?

Yo sí. Soy muy emprendedora, yo me tiré al río y lo recomiendo siempre. Tiene su lado malo, claro, porque hay muchos quebraderos de cabeza, muchos llantos, mucho esfuerzo, pocas vacaciones… Hay que currar mucho y da mucho trabajo. Pero el “no” siempre está y para perder siempre estamos, así que yo digo que hay que intentarlo.

¿Por qué lo hiciste tú?

Porque lo vi reflejado en mi familia, que siempre se había dedicado al comercio. Mi familia empezó con la venta ambulante en una época en la que se ganaba bastante dinero. De ahí, mis padres montaron tiendas de moda y llegaron a tener siete. Después, la crisis del 2007 hizo que todo decayese mucho y a mí me tocó vivir esa época complicada con ellos, tirar del carro y meterme de lleno en el mundo del comercio cuando tenía 18 años. Porque, si ellos se hundían, yo me hundía con ellos. Y hasta aquí hemos llegado.

BIOGRAFÍA

Aunque vive en Gavà desde hace años, Laura Gómez nació en El Prat de Llobregat en 1991 en el seno de una familia dedicada al comercio de moda. Sus padres llegaron a regentar siete tiendas de ropa en Gavà, El Prat, Sant Boi y Cornellà. Pasó, como todos los hijos de comerciantes, muchas horas en la tienda después del colegio y de ahí nació una vocación, heredada, pero que desarrolla con pasión. Ahora sus padres llevan una floristería y es ella la que sigue con tiendas de moda. Inauguró Eternia en 2010 y hace tres años abrió una sucursal y una tienda online. Su implicación en la vida comercial de su ciudad de adopción la llevó a la presidencia de L’Illa de Gavà el año pasado y, desde hace unas semanas, preside WOWGAVÀ, la nueva entidad comercial de Gavà que fusiona L’Illa con la Unió de Botiguers. Un hecho histórico que reúne a 117 establecimientos y que quiere ser un revulsivo para el comercio de Gavà en plena pandemia.