Empieza el nuevo curso escolar y político.
Si en lo escolar los problemas son los habituales de tener que hacer frente al coste de los libros de texto, etc, en lo político son la situación de bloqueo que arrastramos desde hace muchos meses.
La cuestión escolar con la inmersión lingüística, la alta tasa de fracaso escolar y los elevados costes de los libros es endémica, y pocas son las voces que nos levantamos pidiendo una educación que prepare a nuestros jóvenes para un futuro que será muy diferente del actual, con un mercado laboral completamente distinto para el que debemos prepararlos en las escuelas y universidades.
La cuestión política con los partidos nacionalistas por un lado y con la incapacidad de formar gobierno por otro también es un problema de futuro pues nadie garantiza que las nuevas elecciones solucionen el panorama mientras que un presidente en funciones que dice querer pactar pero que no consigue ningún pacto con ningún partido de ámbito nacional crea la duda de si es que nadie quiere pactar con Pedro Sánchez porque no se fía de él (como dijo Pablo Iglesias) con lo que tendríamos un presidente en funciones que no es de fiar… y si el motivo es que Pedro Sánchez no quiere pactar pensando en nuevas elecciones para sumar diputados, entonces nos ha estado tomando el pelo y nos ha hecho perder un tiempo precioso cuando estamos a las puertas de una más que posible nueva recesión económica. En cualquiera de los dos casos lamentable que tras una moción de censura con el compromiso de convocar elecciones rápidamente, las retrasase sin motivo y que después haya seguido poniendo sus intereses por delante de los de España.
Hemos empezado el curso escolar y el político, pero los problemas desgraciadamente son los mismos que teníamos antes de acabar el anterior.





