Miguel Herrera, portaveu del Grup Muncipal de Podemos
Miguel Herrera, portaveu del Grup Muncipal de Podemos

Se acabaron las mayorías absolutas. Es hora de negociar entre partidos, de llegar a pactos. En Europa están  acostumbrados a las negociaciones, pero en España es algo nuevo. En las democracias parlamentarias se nombra a un “formador” (formateur en Cc. Política), es decir, la persona encargada de liderar las negociaciones y de formar el gobierno. En España el Jefe del Estado es quien designa a este “formador”, y tras hablar con los diversos partidos políticos designó a Pedro Sánchez esta labor.

Al “formador” se le presupone una actitud proactiva. Su papel es explorar y convencer a una o más formaciones políticas, las ideológicamente más afines, de que se conviertan en socias de gobierno. Pero es frecuente ver en nuestro país como los candidatos designados a formar Gobierno, en lugar de tomar la iniciativa, exigen que sea la oposición la responsable de mover ficha. Son formadores pasivos. Pedro Sánchez actúa como si los partidos de la oposición fueran quienes deben facilitar la investidura, incluso a cambio de nada, con el fin de favorecer la gobernabilidad del país.

La estrategia del formador pasivo es convertir las negociaciones en una guerra de desgaste. Ante un bloqueo, se propaga relato de que el culpable de un eventual fracaso de las negociaciones no es del candidato designado a recabar apoyos sino de la oposición. Algo tan común como exigir sillas en el ejecutivo es interpretado como una demanda egoísta e irresponsable. Y si no, amenaza con repetir elecciones, pensando que la población castigará a la oposición, en lugar de castigar al “formador” por ser un incompetente incapaz de formar gobierno.

Si Sánchez no quiere pactar con PODEMOS tiene otras opciones, nadie le obliga a pactar con nosotr@s. Pero deje a la población tranquila, y no convoque elecciones solo por su incapacidad para entenderse con los demás partidos.(Del art. Formateur Passif-Elpaís).